11 junio 2008

Mar de la tranquilidad

"La paz no deriva de la ausencia de conflictos
en la vida sino de la capacidad de afrontarlos" (anonimo)

Es ilusorio que se pueda llegar al "mar de la tranqulidad" y, resuelto todo conflicto, experimentar una paz sin turbaciones.

Aún si se pudiera realizar el equilibrio omeostático a nivel de espíritu y de psiquis y cesaran de este modo las razones interiores de inquietud y de conflicto quedaría, de todos modos, la vida de cada día para encargarse de turbar nuestra paz.

Alcanzado un equilibrio, un nuevo hecho puede siempre romperlo o hacerlo precario, y por lo tanto, insatisfactorio.

Más que perseguir una hipotética paz en un improbable "mar de la tranquilidad", es conveniente aprender del difícil arte del convivir con los problemas, las incertidumbres y los conflictos.

Hay algo infantil que sobrevive en quien busca una vida sin conflictos. Llegar a ser adultos o sabios significa aceptar el peso de los días, con sus contradicciones y contrariedades, diciéndose que todo tiene un sentido, si es leído en un horizonte más vasto o que todo es gracia, si es leído en un horizonte trascendente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario