
¡Defendamos las instituciones de la República!
Considero útiles y justas las retenciones; pero no las fija un ministro. Son atribuciones del Congreso de la Nación.
Si el Congreso delegó facultades expresamente previstas en la Constitución, es un hecho inconstitucional, no republicano, que genera autoritarismo y desintegra la Nación.
Reclamemos acción y responsabilidad de los legisladores. Reclamemos la acción del Poder Judicial.
No respetar y defender la República es atentar contra la democracia. Atentar contra la democracia es atentar contra el pueblo. Atentar contra el pueblo es destruir a la Nación.
Nos comprometamos y defendamos las instituciones de la República, a todas. Protestemos, porque es un derecho y también una obligación de esta hora.
Protestemos para expresar y también para mantener viva la democracia.
Callamos cuando la dictadura y el genocidio; callamos cuando Malvinas; callamos cuando la enajenación del patrimonio del estado; callamos . . . .
Fué un error; fué cobardía; fué influencia publicitaria; fué IRRESPONSABILIDAD.
Nos equivocamos.
Dirigentes incompetentes para gobernar, para consensuar, autoritarios, de escasa visión estratégica y nula responsabilidad social son los que elegimos por el contundente voto democrático, libre y republicano.
La Presidencia de la Nación es una institución de la República. La Presidente de la Nación es nuestra Presidente.
La respetemos, la defendamos en su puesto, nos comprometamos para contribuir - en lo que a nosotros compete - para que cumpla con el mandato pupular y los tiempos de su gobierno.
Sin embargo, tenemos memoria viva: no hay más lugar para la obediencia debida.
Con respeto y firmeza exijamos que cumpla el juramento efectuado al asumir el cargo: "Cumplir y hacer cumplir nuestra Constitución", sin excusas, sin demoras.
Considero útiles y justas las retenciones; pero no las fija un ministro. Son atribuciones del Congreso de la Nación.
Si el Congreso delegó facultades expresamente previstas en la Constitución, es un hecho inconstitucional, no republicano, que genera autoritarismo y desintegra la Nación.
Reclamemos acción y responsabilidad de los legisladores. Reclamemos la acción del Poder Judicial.
No respetar y defender la República es atentar contra la democracia. Atentar contra la democracia es atentar contra el pueblo. Atentar contra el pueblo es destruir a la Nación.
Nos comprometamos y defendamos las instituciones de la República, a todas. Protestemos, porque es un derecho y también una obligación de esta hora.
Protestemos para expresar y también para mantener viva la democracia.
Callamos cuando la dictadura y el genocidio; callamos cuando Malvinas; callamos cuando la enajenación del patrimonio del estado; callamos . . . .
Fué un error; fué cobardía; fué influencia publicitaria; fué IRRESPONSABILIDAD.
Nos equivocamos.
Dirigentes incompetentes para gobernar, para consensuar, autoritarios, de escasa visión estratégica y nula responsabilidad social son los que elegimos por el contundente voto democrático, libre y republicano.
La Presidencia de la Nación es una institución de la República. La Presidente de la Nación es nuestra Presidente.
La respetemos, la defendamos en su puesto, nos comprometamos para contribuir - en lo que a nosotros compete - para que cumpla con el mandato pupular y los tiempos de su gobierno.
Sin embargo, tenemos memoria viva: no hay más lugar para la obediencia debida.
Con respeto y firmeza exijamos que cumpla el juramento efectuado al asumir el cargo: "Cumplir y hacer cumplir nuestra Constitución", sin excusas, sin demoras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario